Raquel Isabel Ferreyra, una jubilada de 67 años, fue atropellada mientras cruzaba una calle en Villa Luzuriaga para hacer compras. El responsable, un motociclista, la embistió, la dejó tirada en el asfalto sin brindar asistencia y se dirigió a la casa de su novia.

El fatídico accidente ocurrió el pasado Día de la Primavera, cerca de las 19:20 horas, cuando Ferreyra cruzaba la calle Thames en la esquina de Guido Spano, en Villa Luzuriaga, partido de La Matanza. La mujer, que vivía a solo tres cuadras del lugar, fue embestida por un conductor que circulaba en una motocicleta de 100 cc con casco negro, quien perdió el control y la impactó.
Tras el choque, Ferreyra quedó tendida en el suelo. El motociclista se levantó, la miró, volvió a su moto, la levantó y huyó sin verificar si la mujer necesitaba ayuda, preocupándose únicamente por su vehículo.
Vecinos asistieron a la víctima, quien fue trasladada al Hospital Balestrini. Cerca de las 5 de la madrugada siguiente sufrió una descompensación grave y debió ser operada de urgencia por un hematoma en la cabeza. Falleció pocas horas después.
“Ella cruzaba para hacer las compras. El tipo la chocó, miró para atrás, agarró la moto y se fue, sin darle asistencia”, declaró Lucas González, uno de los hijos de Ferreyra.
El conductor permaneció prófugo hasta que, por orden del fiscal Matías Marando, de la Fiscalía N° 12 de La Matanza, y la jueza Karina Andrijasevich, del Juzgado de Garantías N° 6, se analizaron las cámaras de seguridad de la zona. Detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de La Matanza reconstruyeron el recorrido del motociclista tras el impacto.
El rastro los condujo a una vivienda en Pasteur al 1400, a 17 cuadras del lugar del accidente. Allí constataron que vivía una joven cuyo novio tenía una motocicleta Corven 100 cc negra, similar a la del accidente.
El joven fue identificado como Ignacio Arian Roa, de 19 años, residente en Morón. Tras un allanamiento ordenado por la justicia, la policía lo detuvo acusado del homicidio culposo de Ferreyra.
En el domicilio se secuestró la motocicleta Corven 100 cc negra con patente colocada, un casco del mismo color y prendas que habría utilizado la noche del accidente. Los investigadores sospechan que Roa estaba intentando desarmar la moto para dificultar su identificación, sin descartar la complicidad de su familia para ocultarlo.
