Clínicas y Sanatorios de todo el país en alerta ante una difícil situación económica y financiera

0
0
La situación de la salud privada en Argentina está atravesando un momento muy difícil y Chaco no exento de esa situación.
Son varias las provincias que se encuentran en este problema, pero uno de los que lo expuso fue José Sánchez Rivas, presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Mendoza. Cabe marcar que Armando Frangioli, presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Chaco, compartió la opinión de su par mendocino ya que en nuestra provincia se atraviesa una situación similar.
En este contexto, Sánchez Rivas emitió un duro comunicado para reflejar la situación que vive el sistema sanitario privado ante lo que describe como “difícil situación económica y financiera”, por lo que “varios no han tenido más opción que el cierre”.
“El gobierno dispuso, como medida paliativa, aportar para el pago de salarios a través de los ATP y luego los REPRO, y de ese modo se pudo sostener la actividad. No obstante, la no actualización de los aranceles creó dependencia a esa ayuda e incertidumbre porque nunca se sabía, exactamente, cuál sería el futuro”, manifestó también Sánchez Rivas.
Además, el mendocino también criticó el hecho de que en lugar de actualizar aranceles les otorguen subsidios, y afirmó: “Entramos al mundo de los subsidiados dependientes de decisiones ajenas. Hoy estamos perdiendo nuestra dignidad y cuando ellos quieran (el gobierno), perderemos nuestras empresas».
El comunicado completo:
LA DESTRUCCIÓN PLANIFICADA DE LA SALUD PRIVADA 
En los últimos tiempos, muchas voces se han alzado a lo largo del país poniendo de relieve la difícil situación económica y financiera de las clínicas y hospitales privados en todas las provincias. De hecho, varios no han tenido más opción que el cierre. 
Este presente, que nos lleva al colapso, no surgió súbitamente. Viene gestándose en los últimos años con el retraso constante de la actualización de los aranceles por las prestaciones, a pagar por la seguridad social, con respecto al incremento de los costos en el área de la salud. 
En efecto, estudios nacionales revelan que en los últimos tres años los aranceles aumentaron el 50% de lo que escaló el costo de prestar servicios con internación; es decir que de este modo se cubre sólo la mitad de los costos, y las entidades privadas no están en condiciones de absorber el resto. 
Obviamente, el 2020 con la pandemia puso dramáticamente de relieve este desfasaje. Más trabajo, mayores costos y menores ingresos tanto por la supresión de actividades programadas (como cirugías) como por el prácticamente nulo incremento de los aranceles.
El gobierno dispuso, como medida paliativa, aportar para el pago de salarios a través de los ATP y luego los REPRO y de ese modo se pudo sostener la actividad. No obstante, la no actualización de los aranceles creó dependencia a esa ayuda e incertidumbre porque nunca se sabía, exactamente, cuál sería el futuro. Hoy vemos con claridad el peligro y la trampa. En lugar de pagarnos por nuestro trabajo lo que corresponde, nos dan subsidios que nos transforman en menesterosos de la ayuda estatal y quedamos sujetos a su voluntad. Entramos al mundo de los subsidiados dependientes de decisiones ajenas. 
Hoy estamos perdiendo nuestra dignidad y cuando ellos quieran perderemos nuestras empresas. ¿Es ese el plan? ¿Cuál es el sentido final de esta embestida que disfraza como ayuda un intento de sujeción y control? La única solución es la retribución justa por nuestro trabajo. Es el momento de reaccionar con unidad, inteligencia y firmeza. 
Dr. José Luis Sánchez Rivas, Presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de la Provincia de Mendoza 

Comentários no Facebook