Bajante y pandemia ponen en jaque la economía de la localidad de Ayolas

0
0

Ocho meses duró el sueño turístico al abrirse la represa para el tránsito internacional. El río casi sin agua y la pandemia golpean muy fuerte esa zona de Paraguay.

La navegación por el río Paraná aguas arriba de la localidad de Paso Patria, cercana a la confluencia con el río Paraguay, está detenida por estos días por falta de calado hasta la represa de Yacyretá.

En la localidad paraguaya de Ayolas el nivel mínimo es de 90 centímetros para embarcaciones deportivas y aguas abajo no se logran los 2,30 metros de calado para el transporte comercial (combustibles y granos).

Al mismo tiempo la ciudad frente a Ituzaingó, en Corrientes, al otro lado del río Paraná, enfrenta las consecuencias de la bajante del río y también de la pandemia con su economía local en crisis, sin pesca ni turismo.

El responsable de la Prefectura Naval en esa zona, prefecto Emeterio Miranda, en declaraciones al diario ABC del vecino país, dijo que tampoco es segura la navegación para los pescadores deportivos que ‘suelen venir de Asunción y Encarnación ya que el río dejó al descubierto gran cantidad de piedras y muchas más están a flor de agua. Solo dejamos salir si llevan un baqueano a bordo’.

A finales de la semana pasada se registró una altura de 25 centímetros en el río, pero desde domingo descendió hasta quedar por debajo del nivel que permite la lectura del hidrómetro. La altura normal histórica es 1,80 metros.

Por estas horas Paraguay tramita ante Brasil la posibilidad de largar más caudal aguas abajo de Itaipu pero por ahora decenas de embarcaciones con granos principalmente se ven impedidas de pasar por la exclusa de la represa.

La Prefectura de Ayolas no permite salir lanchas de pesca sin baqueanos. El golpe a la economía local es letal.

“En cinco o seis días, dependiendo de la cantidad de agua, las embarcaciones podrán sacar toda su materia prima”, señaló Miranda.

SUEÑO TRUNCADO

“La bajante empeoró ahora y es un golpe económico para Ayolas porque 80% de nuestra economía se basa en la pesca, es nuestro ingreso, mueve el turismo y da ingreso a los hoteles, supermercados, estaciones de servicio entre otros; si no hay pescado no vienen los turistas”, expresó Ángel Cano, vocero de la federación de pescadores profesionales de Ayolas en declaraciones al diario Última Hora.

En agosto de 2019 se liberó el tránsito sobre la represa de Yacyretá y Ayolas se preparó para un enorme flujo de turismo argentino desde Corrientes. El futuro le sonreía a la pequeña localidad histórica que soñaba con desplazar a Encarnación en turismo de compras pero preservando su identidad histórica y de pequeña localidad.

Precisamente en esa época comenzó la bajante histórica y a los 7 meses de la buena noticia llegó la pandemia. Por ahora los habitantes de la pintoresca localidad miran al cielo y esperan por el agua.

Comentários no Facebook